3 cosas para una Maho mejorado
El mundo es caótico. Un caos fascinante lleno de infinitas posibilidades, y yo, un punto infinitesimal en el universo trato de estar a la par de las circunstancias. ¿Si hasta mis átomos tienden a la entropía porque resistirme?
Nunca me ha gustado el control y aunque he reflexionado sobre el asunto decenas de veces no se si es por mi espíritu libertario, mi bajo sentido de la responsabilidad o mi también caótica infancia. Creo que todo va relacionado y el origen poco importa si me gusta como soy.
Sin embargo, en este dios narcisista en que me he convertido hay cosas que no adoro, que no me gustan, que ni siquiera tolero. Y ahí va, otro intento por empezar a cambiar...
Ejercicio físico
Desde que llegué a Guadalajara he empezado a hacer más ejercicio físico del que he hecho toda mi vida de adulto joven. Padeltenis, frontenis, bicicleta, series de ejercicio físico, pesas, caminar, etc... El problema es que no es ni remotamente constante. Pues vale, que haré 30 minutos de ejercicio físico al menos 3 veces por semana.
Economía mahotana
Ahorrar 1000 varos al mes. Así de simple. Actualmente mis ahorros son también caóticos... prestamos por aquí, cundinas por allá, inversiones por acuyá, y mi vida de gastalón ¡¡uuff!! empiezo a creer que el que me digan burguesito es por algo. Mi cuenta de banco debe incrementarse en 1000 pesos mínimo al mes, punto.
Tábaquismo
Aaaah, el tabaco. Hoy hacía un recuento y por estas fechas cumplo 11 años desde que probé mi primer cigarro. Hemos pasado muchas cosas juntos, muchas, tantas que creo ya me dio todo lo que me podía dar. Y en verdad me ha dado placeres inconmensurables, situaciones embriagantes, amigos, fraternidades, pinturas en la vida dignas de cualquier novela leida y por leer. Y a cambio, este compañero me va dejando mayores probabilidades de padecer cáncer, insuficiencia cardiaca y respiratoria, bronquios y pulmones destrozados, y un rico saborcito (con color y todo) de gingivitis/perodontitis en las encías. Aaah, el tabaco.
Realmente ya no me puede dar más, ya no, no puedo permitirle que haga más daño a mi salud y en experiencias creo que lo he vivido casi todo, desde el malo, el inofensivo, el que me ayuda a ligarme a una chava, a verme interesante, a ser repudiado, a abrir puertas, a cerrar puertas, a abrir piernas, a cerrar piernas, a sentirme en una novela de Benedetti... bueno. No más cigarrillos.
Sin embargo hay todavía placeres con nicotina que no me privaré porque no he descubierto todas sus aplicaciones y/o todas las situaciones en las que podría utilizarlos, tanto porque no soy muy afecto a sus sustancias activas, porque es difícil/incomodo/imposible consegirlos:
Tábaco y/o Mariguana en shisha, bongs, pipas o puros.
Pues ahora a ver cuando me dura mi fuerza de voluntad.
¡No claudicaremos, ni un paso atrás! ¡Listo!

